La relevancia de la formación para la igualdad de género se manifiesta en múltiples dimensiones. A nivel individual, permite que a las personas comprendan sus propios sesgos de género, pueden desarrollar actitudes más inclusivas y construir relaciones basadas en el respeto y la igualdad. A nivel social, contribuir a erradicar la violencia de género, promover la participación equitativa en la toma de decisiones, eliminar la brecha salarial y fomentar un mercado laboral inclusivo. A nivel en el ámbito educativo, integra la perspectiva de género en los currículos, promoviendo un aprendizaje libre de estereotipos y preparando a las nuevas generaciones para construir un futuro más igualitario.
¡Muy interesante su aporte! Coincido en que la formación en igualdad de género impacta a nivel individual, social y educativo. Este curso me ha hecho reflexionar sobre cómo los hombres también podemos actuar para transformar relaciones y espacios hacia la equidad. Cuestionar nuestros propios sesgos y promover oportunidades justas es un paso concreto para construir un Ecuador más igualitario.